miércoles, 21 de marzo de 2018

Debilidad..

Solo tengo una debilidad,
solo una,
tus ojos mirándome con brillos de estrella,
entornados mientras sonríes maliciosamente,
y que hace que en mi pecho vuelen 
miles de luciérnagas que aceleran mi pulso,
laten en mis sienes, 
queriendo escapar y volar a tu alrededor 
libres y presas de tu mirada.

Solo tengo una debilidad,
solo una,
tus labios mordidos por la duda,
tus dientes sujetando una palabra 
que lucha por salir pero puede.
Observas el vacío buscando la respuesta 
y un dedo en tu pelo se enreda
justo antes de encontrarla.
Y me pregunto si, alguna vez,
tendré respuesta para todas tus preguntas
y preguntas para todas tus repuestas...

Solo tengo una debilidad,
solo una,
la cicatriz en tu cadera,
memoria de otras guerras.
Recuerdo imborrable de 
la batalla que te convirtió 
en música para siempre.
La que suena en mi cabeza
cuando escucho tu voz,
la que vuela en mi estómago cuando no.
La que flota en el aire
cuando apareces. 
La que quisiera tocar 
y no me atrevo..

martes, 13 de marzo de 2018

Para ti..

Como si nunca jamás
me hubieran roto el corazón.
Como si nunca jamás
lo hubiera roto yo.
Como si no me hubieran
arrebatado el alma 
y se la hubieran bebido
a grandes sorbos 
ni me hubiera quedado vacía 
por entregarlo todo.
Como si no hubiera devorado
un tiempo hasta el último segundo
mientras quedaba algo que vivir.
Así me presento ante ti,
desnuda y descalza.
Sin escudo, sin coraza.
Tan solo mi carne blanca,
mi alma en las manos 
y mi corazón de par en par, 
como una ventana abierta
a un mar desconocido.
Inocente como un recién nacido
que viene a la vida solo para ti.

jueves, 1 de marzo de 2018

Sin Aliento..

Y aquí sigo esperando
a que vengas y lo inundes todo,
te lo lleves todo 
y conviertas todo en agua.
Dejar que me acaricien tus gotas,
flotar en tus aguas,
deslizarme y sumergirme en ellas,
oscuras y profundas,
hundirme hasta quedar sin aliento
y buscar el primer rayo de sol,
el primer hálito,
como un recién nacido
en un mundo nuevo.
Y descansar en la orilla
hasta que el sol me seque. 


jueves, 22 de febrero de 2018

Toma aire..

Tomar aire un segundo antes
de cruzar la puerta y
ser consciente de la
calma justo antes de la tormenta.

Caminar implacable hacia
el centro del huracán,
donde todo se agita 
alrededor pero permanece
impasible al fin del mundo.

Permanecer en el ojo del vendaval,
inmutable, indolente y esperar.
Esperar con los ojos cerrados,
esperar con los brazos en cruz,
esperar con el alma en los labios,
esperar bajo el único rayo de sol
a que todo acabe.

lunes, 29 de enero de 2018

Sobre Blanco..

Ahora tan solo necesito poner sobre blanco
todos los versos que aún no han nacido.
Inocentes, pequeños, amargos o dulces,
que pasean, incoherentes,
entre mi consciente y mi subconsciente.
Desordenados,
inconexos,
sorprendentes,
precarios...
Incapaces de saber si llegarán a nacer
o se perderán en el olvido.

lunes, 10 de abril de 2017

Pensarte..

Pensarte.
Mirar como apareces,
desapareces,
te difuminas como un sueño.
Componerte,
poco a poco,
Como un puzzle:
Un ojo, el otro,
la nariz,
la boca... tu boca...
Amarte,
como una idea,
un concepto,
tan bello,
tan cerca,
tan lejos...
Vuelves a desvanecerte.
Fundido en negro.
Pronuncio tu nombre en un susurro,
como un suspiro,
casi en silencio:
"¡Vuelve!"

martes, 29 de marzo de 2016

A Todas las Mujeres de Mi Vida



Os presento mi alma desgarrada en una bandeja de alpaca,
tan destrozada y vencida que estoy segura de que ya no sirve para nada.
Os suplico quemarla, podríais guardaros los trozos o tirarla,
pero con vuestras hábiles manos os empeñáis en salvarla,
os dedicáis con esmero a remendarla, tan ágilmente
que casi no puedo seguir vuestras manos al tratarla.

Cosedoras de almas, mecanicas de corazones rotos, 
reparadoras de sentimientos, 
asesoras, consejeras, psicólogas, terapeutas, 
oidos infinitos de paciencias infinitas, 
a todas vosotras: ¡Os quiero!

No sé si os merezco pero doy gracias a la vida cada día
por haberos puesto a todas y cada una de vosotras en mi camino,
algunas desde el principio y para siempre, y a otras, solo un momento.
Aunque no lo exprese, aunque no lo diga, aunque no lo demuestre 
y aunque casi no os vea...
A todas vosotras, amigas, hermanas, madres, abuelas, 
a todas las mujeres de mi vida: ¡Gracias por existir!